Bosques y pastoreo para la prevención de incendios
La aridez prolongada de los meses de verano registrada en los últimos años está provocando incendios forestales más frecuentes y de mayor intensidad en los países de clima mediterráneo.
Las deficiencias de gestión, la mala planificación forestal y la escasa adaptación a las condiciones demográficas, junto con las expectativas económicas y sociales actuales, son quizá las mayores responsables de los incendios en el bosque portugués.
Los paisajes forestales abandonados han evolucionado hacia bosques densos, con una acumulación excesiva de biomasa arbustiva y de combustibles finos (hojarasca, acículas, camas de ramas secas) que los vuelve muy propensos a arder.

Surge así la necesidad de una planificación de la reconversión forestal denominada «silvicultura próxima a la naturaleza».
Los modelos de silvicultura deberán dar prioridad a 3 aspectos:
- El uso de especies arbóreas espontáneas que puedan garantizar la sostenibilidad;
- La diversidad del mosaico rural, que ayuda a evitar la propagación de grandes incendios y permite alternar áreas predominantemente pastoriles con manchas forestales más pequeñas;
- El uso multifuncional de los paisajes forestales pastoriles, que permite la producción sostenida de productos regionales con valores de mercado elevados asociados a procesos de certificación fiables.
Fuente: «Regresso ao Futuro» – Florestas e Pastoreio para a Prevenção de Incêndios em Clima Mediterrânico», Jorge Capelo (INIAV/CIBIO, U. Porto)
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