Buenas prácticas para el mantenimiento de una buena estructura del suelo

La estructura del suelo es uno de los factores más críticos para la productividad agrícola. Cuando la estructura se degrada, se pierden macroporos, disminuye la infiltración del agua, se reduce la oxigenación radicular y la fertilidad cae en picado.

Según el INIAV, las prácticas agrícolas incorrectas, especialmente el laboreo excesivo y una gestión inadecuada del riego, son de las principales causas de degradación estructural y compactación del suelo.

Materia orgánica

El contenido de materia orgánica es un indicador clave de la calidad estructural. Se considera que los valores por debajo del 3,5% de materia orgánica (≈2% de carbono orgánico) están asociados a un riesgo de deterioro de la estructura del suelo.

La materia orgánica contribuye a:

  • La formación de agregados estables
  • La mejora de la infiltración y la retención de agua
  • El aumento de la actividad biológica del suelo
  • Una mayor resistencia a la erosión

Aplicación de residuos orgánicos

La incorporación de:

  • residuos de cultivos
  • estiércoles
  • compuestos orgánicos

Aumenta la materia orgánica y aporta nutrientes a las plantas y a los microorganismos del suelo. Los materiales compostados son más estables, lo que garantiza efectos estructurales más duraderos.

Minimización del laboreo del suelo

Las labores profundas y frecuentes:

  • destruyen los agregados del suelo
  • aceleran la descomposición de la materia orgánica
  • favorecen la compactación

La recomendación técnica pasa por prácticas de conservación, como:

  • el laboreo mínimo
  • la siembra directa
  • los sistemas de agricultura de conservación

Cultivos de cobertura y residuos de cultivo

El uso de cultivos de cobertura (gramíneas y leguminosas) aporta múltiples beneficios:

  • aumento progresivo de la materia orgánica
  • protección frente a la erosión hídrica y eólica
  • mejora de la agregación del suelo

Los cultivos que dejan residuos tras la cosecha, como el maíz, crean una barrera física contra la lluvia y el viento, y protegen los agregados superficiales.

Fertilización y estructura del suelo

La fertilización también influye en la estructura. El calcio, en particular, promueve la floculación de los coloides del suelo y mejora la agregación de las partículas.

Además:

  • la actividad microbiana genera compuestos húmicos que estabilizan los agregados
  • las lombrices y otros organismos crean macroporos
  • unas raíces bien desarrolladas contribuyen a la estabilidad estructural

En suelos arcillosos, la aplicación de sulfato de calcio (yeso agrícola) puede mejorar la floculación y la estructura.

Fuente: INIAV (2022). Manual de Fertilização das Culturas. Laboratório Químico Agrícola Rebelo da Silva