Mujeres en el mundo rural: raíces y logros – Sofia Bacelar
Sofia Bacelar: «Hoy en día las tendencias apuntan a un turismo cada vez más inmersivo, un turismo "hands-on"»
Nuestra conversación transcurrió en el Wine Box, en la Ribeira de Oporto, un local encantador que ofrece una atmósfera auténtica para explorar los secretos del patrimonio histórico y gastronómico de Portugal.
Sofia Bacelar es una mujer polifacética, de 48 años, natural de la ciudad de Oporto. Su trayectoria es tan diversa como inspiradora. Inició su camino académico en una escuela de idiomas, pero su apetito por el conocimiento la llevó a abrazar retos aún mayores.
Sofia es licenciada en ingeniería agronómica y posgraduada en viticultura y enología. Fue docente en la Escola Superior Agrária de Ponte de Lima y en la Escola Superior Agrária de Bragança, donde compartió sus conocimientos en las áreas de producción agrícola, medio ambiente y marketing agroalimentario. Y durante siete años formó parte del mundo corporativo, con funciones de gestión en una empresa multinacional alemana.
Sin embargo, encontró su verdadera pasión en el turismo. Desde 2016 es una figura destacada como especialista en diseño de programas en un operador turístico líder. Además, es guía intérprete con especialización en enoturismo.
Pero su influencia va más allá del turismo convencional. Es una ferviente defensora del turismo sostenible y reconoce y asume los desafíos económicos, sociales y ambientales a los que se enfrenta el sector. Su compromiso con la promoción de un turismo que respeta el medio ambiente y la comunidad local es verdaderamente diferenciador.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Sofia comparte su perspectiva sobre la presencia de la mujer cosmopolita en el mundo rural, en su papel de guía intérprete. Su mensaje es positivo y está lleno de consejos valiosos para quienes desean entrar en este sector.
¿En qué momento de su vida decidió dejar la carrera docente y la gestión en una empresa multinacional para abrazar el diseño de programas turísticos?
Decidí abrazar el área del diseño de programas turísticos en un momento de profunda reflexión sobre mi trayectoria profesional y personal. A pesar de haber disfrutado de mi experiencia como docente en la enseñanza superior y, después, como gestora en una empresa multinacional, me sentí impulsada a seguir una pasión más profunda.
Los recuerdos de mi infancia en la quinta de mi abuelo en Barcelos, donde estuve inmersa en el mundo rural con el olor de las bodegas, la producción de vino y la actividad del maíz, permanecieron vivos dentro de mí. Esos recuerdos moldearon mi elección de la ingeniería agronómica en la UTAD y, más tarde, mi entrada en el turismo.
Tras años dedicados a la enseñanza y a la gestión, comprendí que anhelaba una vida con más interacción humana y menos horas delante de una pantalla. Fue un momento de autodescubrimiento y reflexión que me llevó a plantearme un cambio radical. En 2015, con Portugal emergiendo como destino turístico de renombre, sentí que era el momento adecuado para explorar esa industria, dadas mis experiencias académicas, personales y profesionales.
Así, a los 40 años, comencé una licenciatura en turismo y asumí el papel de guía intérprete en enoturismo. Esa decisión no solo me permitió utilizar mi bagaje académico y profesional de forma más directa, sino que también me dio la oportunidad de sumergirme en un mercado turístico «premium», donde las experiencias se elaboran con cuidado y se diferencian.
¿Cómo ve el papel del turismo de lujo en la promoción del desarrollo rural y en la puesta en valor de los productos locales?
Lo veo como una oportunidad única de enriquecer la experiencia del turista y, al mismo tiempo, impulsar el crecimiento económico y social de las comunidades rurales. Al ofrecer experiencias auténticas, como participar en la vendimia o visitar a productores locales, los turistas no solo aprecian los productos locales, sino que también adquieren una comprensión más profunda de la cultura y de la historia de la región. Eso pone en valor los productos locales y, además, fomenta la preservación de las tradiciones y el apoyo a los medios de vida locales.
Al implicar a los visitantes en las actividades agrícolas, como los paseos por los viñedos o la participación en la vendimia, contribuimos a evitar la desertización de los territorios rurales, proporcionamos salarios más dignos a los trabajadores de la tierra y creamos una conexión más profunda entre las personas y el entorno rural. Es a través de esas experiencias auténticas y enriquecedoras como podemos verdaderamente elevar y preservar el mundo rural, y garantizar que sus riquezas sean apreciadas y protegidas por las generaciones venideras.
¿Cuáles son las tendencias actuales del enoturismo en Portugal?
Actualmente, las tendencias del turismo apuntan a una demanda creciente de experiencias inmersivas, en las que los turistas no solo observan, sino que participan activamente en la creación de productos gastronómicos y en el proceso de producción vinícola. Este tipo de turismo «hands-on» no solo enriquece la experiencia del viajero, sino que también contribuye a la sostenibilidad económica y social de las comunidades rurales.
Saber leer una etiqueta, entender los matices de un vino y maridarlo adecuadamente no es solo una habilidad: es un poder que nos da una sensación de empoderamiento. Esa capacidad de comprender y apreciar el vino enriquece nuestra experiencia personal y, además, permite desempeñar un papel vital en la promoción del patrimonio vinícola y cultural de Portugal a escala global.
Como guías turísticas, tenemos la misión crucial de elevar a Portugal en el mundo, y destacar no solo la calidad de nuestros vinos, sino también la riqueza de nuestra herencia y de nuestras tradiciones. Portugal es verdaderamente un escenario versátil para el turismo, y ofrece experiencias que van desde el turismo más masificado hasta el más exclusivo y personalizado.
¿Qué consejos daría a las mujeres que desean seguir una carrera de guía turística, en especial a las que tienen formación en áreas técnicas como la suya?
Aconsejo vivamente a las mujeres que desean seguir una carrera de guía turística que abracen ese camino con confianza y determinación. Ser guía intérprete en el área del enoturismo es una oportunidad poderosa para mostrar encanto y carisma, cualidades que las mujeres suelen tener en abundancia. Sin embargo, también es crucial desarrollar habilidades de gestión de expectativas, delicadeza y sutileza al tratar con los diversos actores del sector. La formación adecuada, las certificaciones necesarias, estar al día de los vinos que van surgiendo y de los enólogos revelación del año, un buen networking y una pasión genuina por el trabajo son elementos esenciales para el éxito en esta área.
Entrevista: Sofia Bacelar Redacción: Cláudia Silva Filmación y edición de vídeo: João Santos y Sónia Machado Edición y propiedad: Espaço Visual Lda.