La avellana: una oportunidad económica desatendida en Portugal
En un momento en que el sector agrícola busca nuevos cultivos con valor añadido y mayor capacidad de generar renta en el territorio, el avellano vuelve a entrar en la conversación como hipótesis de diversificación y desarrollo regional. En este artículo de opinión, publicado en Vida Económica, José Martino enmarca el tema en una lógica de competitividad, organización del sector y necesidad de información técnica, y sitúa la avellana como un caso que merece atención estratégica.
José Martino, Vida Económica
"La avellana es un fruto seco para el que Portugal reúne condiciones edafoclimáticas particularmente favorables. Aun así, el cultivo del avellano perdió peso de forma acentuada desde la adhesión de Portugal a la entonces Comunidad Económica Europea, en 1986, lo que se tradujo en una fuerte reducción de la superficie cultivada y de las cantidades producidas.
Las causas de esta caída son conocidas. Los sistemas tradicionales extensivos, poco adaptados a la competencia internacional, generaron productividades bajas y rentas con frecuencia inferiores a los costes de producción. La elevada dependencia de mano de obra en la recolección manual y en el secado de los frutos agravó esta situación y dejó el cultivo poco competitivo.
Paralelamente, la avellana importada pasó a condicionar fuertemente los precios en el mercado nacional. Procedente sobre todo de países con costes de producción más bajos o con explotaciones de gran tamaño altamente mecanizadas, la oferta externa ejerce una presión permanente sobre la producción portuguesa y dificulta su valorización. En explotaciones nacionales de pequeño tamaño, la escala no permite, en la mayoría de los casos, soportar la inversión necesaria para mecanizar la recolección. El resultado es una balanza comercial estructuralmente deficitaria, con un saldo negativo superior a 2 millones de euros. A nivel internacional, países como Turquía, Estados Unidos, Chile o Italia presentan productividades muy superiores a las portuguesas, y se benefician de sistemas productivos intensivos, de una organización sectorial sólida y de una fuerte incorporación tecnológica. Mientras la producción mundial de avellana con cáscara supera el millón de toneladas por campaña, Portugal se mantiene en un nivel residual. Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2020 se produjeron apenas 213 toneladas de avellana en Portugal, con una productividad media de 645 kg/ha. En 2021 la producción subió a 240 toneladas, pero la productividad bajó a 591 kg/ha. En 2022 la producción retrocedió de nuevo hasta las 232 toneladas, con una productividad de solo 448 kg/ha. Estos valores contrastan con los cerca de 2.000 kg/ha que constituyen la referencia mínima en los principales países productores.
Conviene, no obstante, contextualizar estas cifras. Una parte significativa de la superficie instalada corresponde a plantaciones jóvenes. Se estima que la superficie nacional de avellano ronda las 1.000 hectáreas, y son necesarios de tres a cinco años para alcanzar la plena producción. Existe, por tanto, un potencial productivo latente que aún no se refleja en las estadísticas. Es en este contexto en el que surge, en 2023, Corylus – Associação Nacional de Promoção da Aveleira, con el objetivo de estructurar y dinamizar este sector. Entre sus prioridades están la promoción de la investigación, la demostración de técnicas de cultivo más eficientes, la valorización del producto, la difusión de conocimiento técnico, la creación de un tejido empresarial cualificado y el apoyo al acceso a financiación nacional y comunitaria.
Según el presidente de la asociación, el ingeniero Rui Droga, "hay una gran carencia de información técnica, porque el avellano estuvo durante años eclipsado por otros frutos de cáscara". Corylus pretende devolver protagonismo a este fruto y subraya también su elevado valor nutricional. Desde mi perspectiva, el avellano encierra un potencial económico relevante para regiones como Trás-os-Montes y las Beiras, que reúnen las cerca de 700 horas de frío necesarias. Promover el consumo de avellana nacional es, por eso, una cuestión estratégica: reduce el déficit exterior, valoriza la producción nacional y crea nuevas oportunidades en el mundo rural. Con organización, conocimiento técnico y apoyo político, el avellano puede dejar de ser residual y afirmarse como una verdadera palanca de desarrollo regional."
Martino, José. 23 janeiro 2026. A avelã: uma oportunidade económica negligenciada em Portugal. Vida Económica